Por la mañana visitamos en primer lugar tres mercados con cúpulas del siglo XVI conocidas como la Primera (Toki-Sarrafon), la Segunda (Tokı-Telpakfurushon) y la Tercera (Toki-Zargaron). Son unas galerías abovedadas empleadas para el comercio y talleres artesanos. Busca las famosas tijeras de Bukhara (con forma de cigüeña). A continuación, la Madraza Ulugbek (siglo XV), la segunda madraza construida por Ulugbek, el gobernador de Samarcanda, nieto del famoso conquistador y fundador de la dinastía de los timúridas Amir Timur o Tamerlán; y la Madraza de Abdulaziz-Khan (siglo XVII).
Continuamos por el Complejo Arquitectónico Po-i-Kalon, de cúpulas turquesas y ladrillos caravista, que incluye el Minarete Kalon, erigido en 1127, que hacía de faro para las caravanas de camellos que atravesaban las vastas llanuras de Asia Central, evitando que se perdieran en las tormentas de arena del desierto y poder descansar en los caravansaraes antes de proseguir su camino. Según cuentan, el mismísimo Gengis Khan quedó tan impresionado que ordenó no destruirlo mientras el resto de la ciudad ardía tras la conquista del temible ejército mongol en 1220. La Mezquita Po-i Kalon (siglo XII), una de las más grandes de Asia Central y la Madraza Miri Arab (siglo XV) que actualmente sigue en funcionamiento como escuela coránica. Nos acercamos hasta la Mezquita Bolo-Hauz (siglo XIX), construida por orden el emir Shah Murad, que cuenta con 20 columnas de madera tallada.Seguimos hasta el Museo del Sistema de Agua y Manantial Sagrado Chasmai Ayub (siglo XIV), también conocida como "la Fuente de Santo Job". Se trata de un lugar sagrado que se cree fue visitado por el profeta Job.
Hacia el mediodía nos acercamos al Mausoleo de los Samánidas (siglos IX-X). No tiene azulejos de colores, sino un intrincado trabajo de ladrillo terracota que cambia de sombra según le da el sol. Es tan resistente que sobrevivió mil años enterrado bajo el lodo. Aquí está enterrado Ismail Samani, el emir que tras renunciar al zoroastrismo se convirtió al islam e hizo de Bukhara uno de los grandes centros religiosos y culturales.Al atardecer subimos hasta la Ciudadela Ark (siglos V-XIX), residencia de los emires de Bukhara, una fortaleza símbolo de poder y fuerza. Es el monumento arquitectónico y arqueológico más antiguo de la ciudad. El último baluarte del emir frente a los bolcheviques en 1920. Las vistas hacia la ciudad desde lo alto de las murallas, con el minarete de fondo y la luz dorada sobre las cúpulas, son una foto perfecta.













































