Myanmar, la tierra de las pagodas de oro (4)


Mandalay fue la capital del país antes de la etapa colonial británica y actualmente continúa siendo una de las más importantes.
Destaca en esta ciudad el céntrico Golden Palace Monastery, Shwenandaw Kyaung, en el que todo está construido de madera de teca y con fantásticas figuras de madera que adornan las puertas. En el pasado fue la residencia del famoso rey Mindon. Después de su muerte se convirtió en monasterio, pero se le llama Palacio Dorado, porque antiguamente por dentro y por fuera estaba cubierto de láminas de oro.


Cerca de allí está el Palacio Real de Mandalay, Mya Nan San Kyaw, víctima del fuego durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruido por la Junta Militar sin demasiado acierto.
Asimismo hay multitud de templos, como la pagoda Kyaukntaw Gyi, construida por el rey Mindon en 1857, con una imagen de Buda en mármol, donde se guardan 729 estelas de mármol en las que se inscribieron las escrituras sagradas budistas.
El templo que alberga al Buda Mahamuni, se encuentra el la pagoda del mismo nombre. Es uno de los más venerados, con la estatua de Rakhine Buda o buda sentado, bañado en láminas de oro, al que los budistas al menos una vez en la vida vienen a visitarla. Solo los hombres están autorizados a poner el pan de oro y a acercarse a la imagen. Las mujeres solo la pueden ver desde abajo sentadas en el suelo.
Aquí presenciamos la ceremonia religiosa más importante de Birmania, la ordenación de los novicios. Un hombre no se considera plenamente budista y ni siquiera un un hombre completo, si no ha sido novicio. Las familias suelen gastar en esta ocasión grandes sumas de dinero. Los jóvenes se ordenan novicios entre los ocho y quince años de edad. En teoría, el rito consiste exclusivamente en llevar al joven al monasterio, afeitarle la cabeza y ponerle la túnica anaranjada que llevan todos los monjes y novicios budistas, pero en la práctica el novicio debe recitar, además, la biografía de Buda. La ceremonia de perforación de las orejas a las muchachas es un rito colectivo en el que participan las hermanas, parientes y amigas. también varios hermanos, o grupos de amigos, pueden hacerse novicios a la vez.
También vale la pena subir a la colina de Mandalay al atardecer para disfrutar de la pagoda Sutaungpyay y de las hermosas vistas que ofrece. 

Comentarios

Josu ha dicho que…
Muy buen relato,seguiré viendo tus viajes.Saludos, Josu

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