Myanmar, la tierra de las pagodas de oro (5)




Situada entre Mandalay y el aeropuerto al sur de la ciudad, Amarapura, fue la capital de Myanmar desde el siglo XVIII hasta que el Rey Mindon mandó construir Mandalay y desplazar allí la capitalidad. En la actualidad es una ciudad muy conocida por sus industrias artesanales del algodón y seda.
Pero lo más destacable son los monasterios budistas, la mayoría de monjes, pero algunos de monjas, que aquí se establecen. El más importante es el Mahagandayon Monastery con la presencia de más de 700 monjes que contribuyen a dar una atmósfera espiritual al entorno.
A las doce del mediodía los monjes, completamente en silencio, desfilan con sus recipientes de arcilla o metal para recoger la comida que los fieles budistas les dejan, dirigiéndose a continuación hacia los comedores del monasterio.
Esta población tiene un fantástico puente de madera de teca, U Bein, construido con los restos del palacio real, que ha resistido más de doscientos años.

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