México (2)

Delegación de Coyoacán

Coyoacán es una de las 16 delegaciones del Distrito Federal mexicano. Su territorio abarca más de 54 kilómetros cuadrados, y dentro de él se encuentran importantes zonas verdes como la Ciudad Universitaria. Para llegar a la colonia del Carmen de Coyoacán se tomará la Avenida Insurgentes, una de las más largas avenidas del mundo.
El centro histórico de Coyoacán es uno de los barrios intelectuales y bohemios de la capital mexicana. Numerosos personajes públicos nacionales y extranjeros —artistas, intelectuales y políticos—, han tenido su residencia en Coyoacán o en sus barrios.
Los bellos paisajes que ofrecía Coyoacán, “lugar o casa de coyotes”, con sus abundantes manantiales, huertos y flores multicolores sedujeron a Hernán Cortés quien estableció aquí el primer Ayuntamiento, que regiría brevemente la capital de la Nueva España tras la conquista de Tenochtitlan.
Franciscanos y dominicos se encargaron de evangelizar el lugar: pequeñas capillas y hermosos templos fueron levantados junto a grandes mansiones barrocas que aún están en pie.
Por su ambiente mágico, su vegetación abundante, su tranquilidad y sus características provincianas, llegaron a residir en la antigua villa de Coyoacán numerosas personalidades de la talla de los escritores José Juan Tablada y Rubén M. Campos, el pionero investigador del arte mexicano Manuel Toussaint, el maestro y gran cronista Salvador Novo, el poeta y premio Nobel Octavio Paz, el pintor José Chávez Morado, los famosos artistas Dolores del Río, Emilio “Indio” Fernández,  Frida Kahlo, Diego Rivera, el exiliado político León Trotsky y Gabriel García Márquez, entre muchos otros.
Algunos comercios de Coyoacán son tan conocidos y tradicionales que, por sí solos, representan un motivo para ir a su encuentro. La famosa cantina-restaurante La Guadalupana data de 1932; el bar-cervecería La Puerta del Sol recibe a los parroquianos desde 1918; y los Helados Siberia, los más famosos de Coyoacán, deleitan a los visitantes desde 1930 con sabores tradicionales y exóticos. Se suman a este grupo el café El Jarocho y sus sucursales, el Bazar Artesanal Mexicano -con una variada muestra de productos- y el Mercado de Antojitos, donde las quesadillas, sopes, tacos, pambazos, pozole y demás suculencias mexicanas están a la orden.
Entre los edificios más conocidos de la Colonia de Coyoacán, la Casa Alvarado es uno de sus iconos; fue una quinta colonial durante el siglo XVIII y su fachada destaca por la serie de ajaracas –elementos ornamentales de estilo mudéjar– que la revisten. En 1713 perteneció a un comerciante de apellido Alvarado, por eso lleva su nombre y no el del conquistador como suele creerse; el gran poeta Octavio Paz vivió los últimos días de su vida en ella y actualmente es sede de la Fonoteca Nacional.
Al llegar al centro de Coyoacán vemos el famoso quiosco, construido en Francia a fines del siglo XIX y frente a él se ubica la Casa Hernán Cortés, hoy Delegación Coyoacán, erigida hacia 1755; destaca su pequeño pórtico que lleva la campana utilizada los días 15 de septiembre para dar el Grito de Independencia.
Cerca de aquí está el mercado de Artesanía y la Fuente de los Coyotes.
Cruzando la calle de Centenario se está frente a la Parroquia de San Juan Bautista, una de las más antiguas de la Ciudad de México, cuya portada fue terminada en 1582. Construida por los dominicos, tenía tres naves o corredores interiores, hasta que en 1933 fueron reducidas a una sola nave techada con una enorme bóveda donde el artista Juan Fabregat pintó escenas de la vida de Jesús en llamativos medallones.
A corta distancia se ubica la Casa Roja o de la Malinche, otro inmueble del siglo XVIII, cuya fachada muestra las ajaracas como ornamentación. La leyenda dice que en este predio Cortés asesinó en 1522 a su primera esposa, Catalina Juárez, tras su llegada a la Nueva España.
Frente a la casa Roja tenemos la Plaza de la Conchita, uno de los rincones más acogedores de Coyoacán; los historiadores afirman que aquí estuvo el centro ceremonial prehispánico de Coyohuacan y, por lo tanto, el asentamiento original de los españoles.
Cortés mandó construir en esta plaza una capilla provisional, donde se celebró la misa en la que doña Marina -la Malinche- hizo sus primeras oraciones. El templo actual data del siglo XVIII y fue dedicado a la Purísima Concepción; su atractiva fachada luce una serie de motivos florales.
La Plaza y Capilla de la Concepción, conocidas como La Conchita, fue la primera Iglesia edificada en la Nueva España. Los indicios históricos apuntan a que fue en este lugar donde se celebró la primera misa en el territorio que habría de ser el corazón del virreinato.
Varios museos complementan este paseo por las calles empedradas y jardines de Coyoacán, como el Museo Frida Kahlo o Casa Azul, ubicado en la calle Londres 247, entre Abásolo y Allende, donde se exhibe parte de su obra, artículos personales, utensilios de uso común y mobiliario. Además, a dos manzanas se encuentra la Casa-Museo de su amigo León Trotsky.





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