Sri Lanka (7)

Kandy


Kandy, situada en las regiones montañosas, destaca por su belleza y por ser el corazón del budismo. Fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1988.
Aquí se encuentra el Dalada Maligawa, el Templo del Diente de Buda, principal centro religioso de los budistas. Al lado se ubican el Museo Nacional y el Museo Arqueológico.
Según cuenta la leyenda, cuando Buda murió, su cuerpo fue incinerado en una pira de sándalo y uno de sus dientes fue encontrado en la pira funeraria por una de sus discípulas, que lo entregó al rey de Dantapuri, para ser venerado.
Se forjó la creencia de que el poseedor del diente tenía el derecho divino a gobernar aquella tierra. Como era de esperar, se desencadenaron varias guerras por la posesión de la reliquia.
Muchos años después de la muerte de Buda, el diente estaba en manos del rey Guhaseeva de Kalinga, que se había convertido al budismo y comenzó a adorar la reliquia. Esto causó el descontento de algunos de sus súbditos. Otros príncipes que aspiraban a la posesión del diente atacaron al rey Guhaseeva, pero cuando entraron en la ciudad la princesa Hemamala ya se habían puesto a salvo llevándose el diente de Buda.
Hemamala escondió la reliquia en un adorno para el pelo y se disfrazó de brahmán para no ser descubierta. Zarpó de un puerto en la desembocadura del Ganges y desembarcó en la isla de Sri Lanka.
El rey Kithsirimevan se alegró mucho cuando oyó la noticia de la llegada de Hemamali a la isla. Recibió la sagrada reliquia con gran veneración y construyó un templo en su propio palacio para albergarla.
Con el paso del tiempo, la reliquia fue cambiando de dueños y de lugar. Se dice que cayó en manos de los portugueses, que cobraron un fuerte rescate por su devolución. Por último, se llevó a la ciudad de Kandy, donde se conserva en la actualidad en el llamado Templo del Diente (Sri Dalada Maligawa), que se encuentra incluido en el complejo del Palacio Real.
La reliquia se guarda en una cámara rodeada de siete estupas de oro engastadas con piedras preciosas. Las puertas de la sala están talladas en marfil.
La reliquia del diente es considerada una representación simbólica de la vida de Buda y recibe ofrendas, y es objeto de rituales y ceremonias.
En 1911 el escritor alemán Herman Hess (autor de Siddartha, en el que trata la vida de Buda) visitó el santuario budista de Kandy y se alojó en el histórico Queen´s Hotel.
La bandera budista, que encuentra en todos los lugares del país, fue diseñada en Colombo en 1880.
Los cinco colores representados, hacen alusión a los que emanaron del cuerpo de Buda cuando alcanzó la iluminación.
Azul, simboliza la compasión universal, la bondad y paz.
Amarillo, personifica la  moderación.
Rojo, representa la virtud y la dignidad.
Blanco, encarna la pureza.

Naranja, significa la sabiduría y la fuerza.







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